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miércoles, 7 de noviembre de 2018

El Crisol de la Inversión

El Crisol de la Inversión

Las economías no se reinventan, las fórmulas de los siglos han sembrado pauta de reconocimiento, de descubrimiento rector en los cimientos del capitalismo como primera plataforma de expansión del comercio, primicia de sustento y de dominio por igual. La segunda guerra mundial aleccionó en un sentido: la integración. Las épocas actuales ante la presencia de la ultraderecha exaltan la identidad, la etnia, la pureza de raza y otras pertenencias, por llamarlas de alguna manera, para la segregación. El dilema de esta postura y la posible negación de alternativas de recursos derivados del bloque integral, pospone decisiones importantes de grupos de países inmersos en esta transformación de pensamiento y de guía política. Lo apreciamos en las dos Europas, este y oeste, confrontadas en una ideología de participación iniciada años atrás para reivindicar liderazgo conferido en los años ochenta a la Unión Europea y un mercado único. En el occidente de Europa, la ola conservadora mundial se somete a la retórica nacionalista y al uso demagógico del nuevo chivo expiatorio: el inmigrante. Ya no es el comunista la figura perversa que desafiaba al sistema del orden, es cualquier refugiado o asilado, principalmente el musulmán. En el este, las cosas son un tanto diferentes porque el enemigo tradicional, el ruso, ha sido suplantado por un enemigo invisible, que el nacionalismo desbordado hace notar de otras formas: el avasallamiento a los países de occidente, llamados simplemente opresores. Este término revive circunstancias distantes en la historia, que aun siendo moderna, lacera el espíritu libre que instiga el nacionalismo adoptado por la derecha extrema. Es fascismo sin cortapisas. En estos días, ya la ultra derecha gobierna o influye en forma decisiva en Polonia y Hungría. En Austria e Italia, políticas xenófobas dominan la escena. Desde luego, este neofascismo esconde su filiación desacreditada en la historia para invadir espacios ciudadanos en municipios, servicios sociales, y un sinnúmero de representaciones que trascienden al ámbito de verdadera representación una vez reunidas.
El escenario europeo no es fácil de interpretar: si lo vemos con la lógica de los recursos, se vuelve incompatible con la propuesta de legitimar la segregación y posiblemente se convierta en una doble acepción, y por tanto una contradicción. Anti europeo porque rechaza todo reparto de soberanía para alentar la integración intereuropea y dotar a las instituciones de potencial político, pero a la vez pro europeo porque promueve la construcción de una Europa en la que la etnia, la religión, fueran criterios de discriminación entre los ciudadanos y el resto del mundo.
En América, las cosas no distan de la tendencia a la derecha extrema. Las naciones que promueven esta ola de conservadurismo y arraigo de valores en rescate, hacen de la desigualdad una bandera que naturalmente disfraza las evasivas en materia de responsabilidad de política económica no probada. Francia es claro ejemplo de fracaso adelantado. Los Estados Unidos están inmersos en un torbellino de políticas públicas muy peligrosas y de daño irreversible a la economía. Los desafíos del presidente Trump son acompañados con notas discordantes y mensajes confusos que desvían la atención del horizonte inminente: el equilibrio entre los procesos del ahorro y la inversión. Brasil está al borde de un incendio geopolítico mundial. Las primeras manifestaciones del Mercosur están en tierra de indefinición. Se asume, Bolsonaro en el poder, como un aliado intelectual de Trump al desechar las conveniencias del Tratado de París y el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
Vamos a la economía, a los aspectos cruciales de supervivencia de una idea dotada de frases de pertenencia pero de poca sustancia. El afán de segregación, de centralismo, de autoritarismo y de control de la economía no cubre la expectativa más importante del orden económico mundial: la inversión. Este afán de aislamiento sin rumbo, de desafío de los requisitos derivados de un sistema de cooperación, arrojan al sectarismo irredento de otras épocas en la Europa del este y en los mares del Caribe que predominan como ejemplo de resistencia a un costo por encima del control del establishment, vocablo que denigra la identidad y los valores de una nación con supremacía y destino manifiesto en órdenes que superan lo terreno. Esa es la invocación del día en los líderes que afloran para desafiar la imposición supuesta de bloques y términos de intercambio, como si la producción propia fuera instrumento de superación del espíritu y creara formas de redención inmediata.
El mensaje que supera cualquier sistema presupuestal para alimentar “lo nuestro” mediante fórmulas de un pasado sepulto en los fracasos de las naciones, ahora revive con fervor nacionalista y sitúa a las fórmulas ganadas con denuedo en fórmulas de yugo explotador. La revancha de todo lo que nunca ha sido probado en política económica ahora expone conceptos anacrónicos con engaños desde un poder falsario que impulsa consultas que derrocan en el llamado a la ilegalidad, obras de infraestructura concebidas por las mentes más brillantes y conocedoras del planeta. Ese es nuestro ocaso del espectro de la inversión, ese el crisol que supera nuestra defensa y la arroja al juicio del exterior, demoledor como lo conciben los advenedizos a la nueva concepción de gobernar. Se aleja la confianza, se aleja el capital, se alejan las posibilidades para una nación que ha tomado un lugar preponderante en los principales rubros de la inversión del exterior. El riesgo soberano concebido en nuestra historia, tradición institucional del Estado Mexicano, se opaca con decisiones populares, con mecanismos populares y con visión popular.
Manuel Torres Rivera
CONSULTOR

jueves, 9 de agosto de 2018

EL COSTO DE LA MANUTENCIÓN


EL COSTO DE LA MANUTENCIÓN




Existe clara dicotomía entre asistir personas que ya trabajaron, al menos en su vida productiva, adultos mayores se llaman, y asistir a personas que no producen absolutamente nada, ni en el estudio y tampoco en el trabajo. Una clara disfunción social asoma una clase que acerca la mano a la extensión del poder que en ruta itinerante sembró promesa y que pretende hacer realidad en el voto otorgado. Es claro el arribo comprometido en una realidad que disocia la realidad del país para adoptar la de la conveniencia del cambio. Este fenómeno aísla un mundo minoritario y lo arropa con paternalismo que confunde épocas de nuestra historia moderna. Tal vez el resultado en su interpretación práctica sea el mismo, la captura de sectores de la sociedad pero los fines no lo son: el campo mexicano es el mejor ejemplo. Por décadas se sostuvo una línea que iniciaba con programas de cultivo aprobados por zona, y de la semilla, suministrada por fuente oficial, hasta el crédito de los bancos agrícolas y ejidales, y la comercialización, protegido el esquema en su totalidad por seguro agropecuario, fundaba sus atribuciones en el sostén alimentario del país y metas de autosuficiencia. El esquema descrito mostró imperfecciones y vicios, pero era un intento desde las prerrogativas del poder, de hacer partícipe al sector rural de una aportación al producto de la nación. Podrá surgir la cara del clientelismo y la adhesión como crítica, pero era un esfuerzo de trabajo conjunto. Se trabajaba la herencia del reparto de tierra y se abonaba la mejor opción para ese camino que conocíamos como independencia alimentaria.

De programas de asistencia podemos llenar capítulos enteros y costosos en nuestra historia, podemos suscribir sin temor, cada uno de los episodios en los que los gobiernos han empeñado palabra y denuedo, simulación y partidas etéreas, proyectos y trascendencia irreales, cadenas de dispendio todas y consecuencias repartidas en las sucesiones y las miras que utilizan la óptica del presupuesto renovador de ideas y conceptos que inundan los brios del esfuerzo esperanzador, ciclo que cumple su arraigo con dinero nuevo, para sepultar los propósitos de lo que ya no fue y de los que ya no fueron en su encargo fallido. Nueva cara con dinero nuevo. Así hemos transitado, renovando y haciendo callar voces de protesta con presupuesto de conquista, con presupuesto aplacador y dominante.

Al parecer seguiremos esa ruta, tal vez en paralelo con los programas de asistencia que ya cubren el espectro de la necesidad, espectro que no necesita justificación ante la patente muestra de la carencia y el desamparo. Esa fase la conocemos de tiempo atrás, conocemos la afrenta y conocemos el respeto por disminuirla en años de lucha. Existe la lucha frontal, existe ese denuedo por combatir nuestra pobreza que asoma por debajo de la riqueza en nuestra infraestructura en grandes urbes en la nación entera. Existe como recuerdo de la disparidad del ingreso, como disparidad entre el privilegio y la ausencia no de todo, pero de una parte importante que no permite la convivencia. Esa parte crea un vacío, que aspiramos a llenar día con día.

Tenemos una gran diferencia con esa lucha rutinaria, de plena identificación,  llamémosla exitosa, por sus logros de décadas, que ya premian los organismos internacionales, los que vigilan nuestro esfuerzo. Se acortan las zonas marginadas en la educación, la que atiende el Consejo Nacional de Fomento Educativo, en salud, con programas de cobertura extensa y oportuna, en vivienda, con gran esfuerzo del Infonavit y otras instituciones de impulso carretero y de infraestructura de energía y otras necesidades comunitarias. En una oposición clara, el esquema que ahora tenemos en el horizonte es de plena recompensa al esfuerzo nulo, a la inacción, el premio a la supresión de la voluntad. La suma de beneficiarios, de la que se ignora un cálculo adecuado, para un país que se precia de sus estadísticas, de sus números, sin importar el acierto en la medida de sus carencias, reúne como cifra conspiradora un total aproximado de cinco millones. Tal vez constituya un programa de inicio, porque no sorprendería acumulación inusitada ante la franca dádiva, una vez en marcha. El efecto multiplicador de una política de esta naturaleza no solamente puede ser devastador, puede convertirse en privilegio diferenciado ante la nutriente juvenil que demuestra empeño y esfuerzo meritorio y una expectativa menor en materia de ingreso, dada la consideración de preparación y estudio. El repudio inmediato a los tiempos entre la dádiva pronta y el fruto natural de formación, puede convertirse en un agravante y provocar el abandono del mérito escalonado.


En otro espacio hemos hecho alusión al ahorro por el ahorro mismo, concepto equívoco de política económica; los espacios de ahorro no se descargan de un concepto para acomodarse en otro, sin consecuencias. La gran economía reúne sus planes y sus equilibrios, las grandes partidas presupuestarias no obedecen a situaciones de intención, porque pueden confundirse con ánimos de una sola ocurrencia y descuidar el horizonte del gasto público como responsabilidad ineludible. La ilusión de disminuir salarios, prestaciones, y un sinnúmero de partidas de gasto pueden repercutir en ahorros en el corto plazo, pero pueden ir en demérito de la eficiencia del Estado. Lo que podemos adelantar con lo ya enunciado en la premiación a los que nada hacen, no puede conducir a una ruta de avance del país. La carga que puede convertirse en una carga sin mesura ni contienda, no fija límites en su expansión y en la posible demanda sin control. La lógica entre la pensión a adultos mayores y la manutención a jóvenes sin provecho, pero sin estímulo, haciendo a un lado la conciencia social o la preocupación de destinos que no debe adoptar una nación como propios, discrepan de la mira social de las oportunidades, obligación de todo gobierno. No es semántica, es vicio de origen concebir una política sin rumbo. No debe convertirse una premura de alivio sin sustancia en cadena de dispendio sin frontera.

Manuel Torres Rivera
CONSULTOR

miércoles, 15 de marzo de 2017

OBJETIVOS DE APRENDIZAJE



Requisitos Primordiales para una Capacitación                                Exitosa - (Parte II)


Después de haber definido las necesidades (conocimientos, habilidades y actitudes) del personal en una organización y tomando en cuenta el orden natural de cómo se debe abordar la capacitación empresarial, lo siguiente es definir los Objetivos de Aprendizaje. Tener claro el objetivo que se persigue de cada curso, taller, seminario, simulador, etc. o de un programa específico que conste de varios módulos. Estos deberán estar ligados a las necesidades. Se trata de solventar las necesidades establecidas.

 De los Objetivos

No olvidemos que la capacitación debe de ser formativa y que coadyuve al desarrollo personal y profesional. Además, debe de incidir de manera productiva en una organización, ya sea, privada o pública. Aquí es en donde la definición de los objetivos es particularmente importante, por lo que precisar las necesidades a satisfacer es, insistimos, de máxima prioridad.
Para definir los objetivos de formación y desarrollo para el personal se requiere de lo siguiente:

1.  Tener claro lo que buscamos de la capacitación; es decir, lo que debemos alcanzar con la formación. Los objetivos deben de ser concretos y escribirlos para no perderlos de vista. Mucha de la capacitación falla por no ser específicos en su alcance.

2.  Como hemos comentado los objetivos por su carácter pueden ser de :
         a. Conocimientos.- Son normalmente para un trabajo en específico. Por ejemplo: El personal de mantenimiento de una planta requieren de una capacitación propia para el desempeño de su labor. Atañe a saber qué hacer. 
            b. Habilidades.- Aquí se alude al saber cómo hacer. Por ejemplo: para que un vendedor mejore su relación con un cliente, se le prepara con técnicas particulares para una negociación exitosa.
             c. Actitudes.- Concierne a la conducta del individuo. Por ejemplo: En ocasiones el personal “olvida” dar un saludo por la mañana. Decir Buenos Días, además de que manifiesta cortesía, ayuda para la comunicación con las personas.

3.  Los objetivos deben ser satisfechos con una programación de cursos, talleres, seminarios, simuladores, etc. de manera ordenada y puntual. Para el logro de un objetivo, en ocasiones se requiere de una o varias sesiones de trabajo de distinta duración. Más aún, podría tratarse de un plan de varios meses.

4. Es conveniente no pretender dar al personal muchas sesiones de capacitación y tratar de cubrir muchas necesidades con sus objetivos. Lo único que se logra es una formación deficiente. Aquí cabe la expresión “dar menos para lograr más”, es decir, tener una Capacitación Efectiva.

Hay que recordar que el objetivo de la formación y desarrollo empresarial es que las personas produzcan más y sean más eficientes; si no es así, la dirección de la organización restringirá el gasto en este rubro.

Recordemos que los objetivos plantean la situación ideal. Debemos de analizar la situación real de la organización y la situación esperada, es ahí donde la capacitación nos permite reducir esta brecha.

Ahora bien, primero debemos de establecer son los Objetivos de Aprendizaje, es decir,  lo que el participante deberá ser capaz de aprender y hacer al finalizar el programa de capacitación. Posterior a ellos, se definen los siguientes objetivos:

Objetivo General -  Los comportamientos más complejos y los contenidos más amplios que se pretenden.

Objetivos Particulares - Estos descomponen el objetivo general en temas, módulos, unidades, niveles, etc.. con la finalidad de hacer más fácil la planeación.

Objetivos Específicos - Se hacen explícitas las acciones observables mediante las cuales podemos verificar si las metas de la capacitación se han alcanzado, es decir, cumplir con el propósito del programa.

Es obligación del área de Recursos Humanos que lo mencionado arriba sea llevado con cuidado y diligencia. Así la dirección de la empresa sentirá un verdadero apoyo de la que es responsable; llevar a la organización a ser productiva con un personal comprometido y bien formado. El área de Recursos Humanos se convierte en aliado de ella.

CLAVE Consultores a través del Desarrollo de Programas de Aprendizaje, lleva a cabo la adecuada y específica planeación que cada empresa tiene para su capacitación, ayudando a desarrollar los Objetivos de Aprendizaje e implementando el programa. 

En nuestro próximo artículo trataremos de la aplicación de la formación, con todo lo que conlleva, como sería por ejemplo, la calendarización de la sesiones, el lugar de impartición de la formación y demás. 

Diego y Fernando Durán de la Fuente

Consultores CLAVE